miércoles, 17 de agosto de 2011

Cementerio con miles de atunes

"Un auténtico cementerio de atunes es lo que nos encontramos el pasado sábado mientras practicábamos submarinismo con botellas en la plataforma de sa Dragonera en el Cap des Llebeig", explica la dantesca imagen submarina con la que se topó Lionel Buzet, un entusiasta del buceo que lleva más de diez años practicando este deporte en Mallorca.
Según su relato de los hechos, el descubrimiento lo hicieron el pasado sábado, cuando habían salido a realizar una inmersión organizada por el club Siete Mares en las cercanías de la isla de sa Dragonera, unos de los parajes más solicitados para realizar estas excursiones submarinas por la variedad y riqueza de sus fondos.
"Había miles de ejemplares, un auténtico banco de atunes pequeños. Se encontraban en la plataforma de sa Dragonera, en un talud a unos 35 metros de profundidad que luego desciende hasta los sesenta o sesenta y cinco metros. A todos nos sorprendió mucho la presencia de estos pescados en el fondo, sobre todo al tratarse de una especie de gran valor comercial", continúa su narración este submarinista que, aunque francés, está íntimamente ligado a la isla ya que sus abuelos son mallorquines y desde la fecha en que nació ha pasado todos los veranos en Mallorca.
Los buceadores se hicieron con alguno de estos ejemplares, de un metro de longitud y de unos 15 kilos de peso, y, al sacarlos del agua, comprobaron que apestaban, que se encontraban ya en franco proceso de descomposición.
El descubrimiento lo hicieron el pasado sábado y, conjetura Lionel Buzet, los atunes no estarían allí desde hace más de un día ya que no tenían señales de mordiscos de carroñeros marinos como las morenas o los congrios, que normalmente acuden con presteza a todos los lugares en que pueden hallar una presa muerta.
"Volvimos a hacer una inmersión el pasado lunes y allí seguían, aunque ahora sí que tenían más señales de los depredadores de carroña. Es una situación muy anómala. Llevo más de diez años practicando submarinismo pero nunca he visto un espectáculo igual bajo las aguas. Y no soy el único. El propietario del club de submarinismo con el hago las inmersiones, el Siete Mares, tampoco había visto nada igual en toda su vida dedicada a esta actividad", recalca el aficionado Lionel Buzet.
Las causas de la aparición de este auténtico cementerio submarino de atunes en las proximidades de sa Dragonera son una incógnita, pero todo apunta a que este voluminoso cardumen de pescados pudiera haber sido arrojado por la borda por un pesquero que hubiera sufrido una avería en su sistema de refrigeración y que ésta hubiera malogrado su preciada carga, haciéndola imposible de comercializar a su llegada a puerto.
"Y los atunes pronto empezarán a aflorar hacia la superficie y el espectáculo será todavía más deplorable. Se mantienen en el fondo por una cuestión de gases, pero en breve estarán arriba", prevé Lionel Buzet.
El propietario del club de submarismo se dirigió a la cofradía de pescadores de Puerto Andratx para informarles de los hechos y pedirles explicaciones pero todos los patrones consultados negaron saber algo de este asunto. Una incógnita que alguien deberá aclarar.

lunes, 4 de julio de 2011

Botiquín de primeros auxilios de 97g

Noventa siete gramos. Ese es el peso del minibotiquín compacto de montaña que en breve comercializará en todo el continente europeo la empresa gallega Ulloa de Salvamento, compañía de referencia en el ámbito de las emergencias.
Su director, el doctor Antonio Ulloa Reinoso, gran aficionado a la montaña, "estaba harto de cargar con pesados botiquines" en sus expediciones, así que se puso manos a la obra para diseñar el botiquín Dr. Ulloa de Salvamento.
Bajo el eslogan de 97 gramos que podrían salvar vidas, creó una diminuta mochila, que cuenta con una trabilla de suspensión a cinturón, arnés de escalada o mochila, que contiene siete elementos vitales de primeros auxilios.
Así, en su interior hay un paquete de gasas, para hemorragias; una venda, para inmovilizaciones de fortuna; puntos sin sutura, para el cierre temporal de heridas; un par de guantes de látex, para autoprotección personal, una mascarilla de fortuna RCP, para maniobras de RCP, y una cánula de Guedel, para la apertura de la vía aérea.
Con estos elementos, el doctor Antonio Ulloa asegura que se puede salvar una vida, incluso en las condiciones más extremas. De hecho, se han realizado varios test en alta montaña.
PRIMEROS AUXILIOS. Eso sí, el doctor Antonio Ulloa deja claro, que "para poder utilizar correctamente este y cualquier otro botiquín resulta necesario conocer y dominar las técnicas de soporte vital y primeros auxilios".
Antonio Ulloa es médico especialista en Medicina de Deporte, instructor de búsqueda y emergencias, profesor de bases anatómicas, fisiología y primeros auxilios en el deporte de los cursos técnicos deportivos de la Federación Madrileña de Montañismo y de la Federación Madrileña de Deportes de Invierno. También es profesor de la Academia Galega de Seguridade de la Xunta y director de Ulloa de Salvamento-La Escuela de Formación de Emergencias.
De hecho, en su escuela se forman profesionales en Emergencias de toda España e incluso de otros países. Así, durante un año formó al personal del servicio de emergencias de Ecuador.
La eficacia de este pequeño botiquín ha sido comprobada en varias expediciones de alta montaña y también en condiciones de frío extremo.
Así, Tino Núñez, asesor de material (Ediciones Desnivel) y uno de los mejores y más reconocidos especialistas internacionales en técnica, material y seguridad en escalada y deportes de montaña, ha sido el que se ha encargado de realizar estos test, que confirmaron que la pequeña mochila responde y se adapta perfectamente a las necesidades que pueda tener un montañero en apuros.

Visto en: Aventuras de Montaña
Fuente: www.elcorreogallego.es